domingo, 26 de octubre de 2008

ENSAYO No. 1_ DOS CIVILIZACIONES

ENSAYO No. 1 .MATERIA: EPISTEMOLOGÍA
DOS CIVILIZACIONES
EL MUNDO DE SOFÍA

REALIZADO POR : MARILÚ PULIDO
NURY RIVAS

En este capítulo, el autor que le da el curso de filosofía a Sofía a través de unas cartas, le hace mención acerca del poco tiempo que queda para verla, le habla sobre como los filósofos del Helenismo, desmenuzaban, criticaban o hacían trozos a los viejos filósofos griegos.

Habla también del otro salvador que nació en el período estudiado en el capitulo anterior, “Helenismo”, el cual viene de la región grecorromana, es Jesús de Nazaret, nos indica que en este capítulo veremos como el cristianismo fue penetrando poco en el mundo grecorromano y en el cual se constata que la civilización europea tiene dos raíces.


INDOEUROPEOS

¿Quiénes son los indoeuropeos? A excepción de los ugrofinesas (Lapón, Finés, Estoniano y Húngaro) y el Vascuence, todos los países y culturas que hablan leguas europeas, son indoeuropeas, adicionalmente, la mayor parte de las lenguas índicas e iraníes pertenecen a la familia lingüística indoeuropea.

Se dice que hace casi cuatro mil años, se inició un desplazamiento de individuos por diversas razones, de las tribus indoeuropeas que habitaban el Mar Negro y el Mar Caspio, hacia Irán, la India, Grecia, Italia y España, a través del centro norte y el este de Europa y Rusia. Es por esta razón, que a los lugares donde llegaron los indoeuropeos, se mezclaron con las culturas pre-indoeuropeas.

De acuerdo a esto se puede decir que, tanto los escritos vedas de la India, la Filosofía Griega y la mitología Nórdica, así como, la lengua y los pensamientos, estaban emparentados o influenciados por la civilización indoeuropea.

Se denomina Vedas a los cuatro textos sánscritos que forman la base del extenso sistema de escrituras sagradas del hinduismo. La palabra veda es el origen de la palabra española ‘verdad’, en sánscrito literalmente significa ‘¡conoce!’. Los textos védicos se desarrollaron dentro de lo que se denomina la cultura védica, basada en castas (varna o color) y āśramas (etapas de la vida).

El sánscrito es un idioma de la familia indoeuropea. Es una lengua clásica de la India y un lenguaje litúrgico del hinduismo, el budismo y el judaísmo. Es uno de los 22 idiomas oficiales de India, su posición en la cultura de la India y del sudeste asiático es similar a la del latín y el griego en Europa.

Filosofía Griega: Mitología de Snorri (autor de las Edda Prosaica Manual para poetas, considerado uno de los grandes literarios de la Islandia medieval).

Lenguas emparentadas puede implicar Pensamientos emparentados razón por la cual se habla de la Civilización indoeuropea.

Una de las características que se le adjudica a los indoeuropeos, es que eran politeístas, por su adoración a varios dioses. También se dice que entre las culturas indoeuropeas se asemeja la manera de pensar y poseen el rasgo común de creer que el mundo es un drama entre las fuerzas del bien y del mal, por lo que tienen una fuerte tendencia a pensar de antemano las medidas necesarias para hacer frente a lo que va a ocurrir con el destino del mundo, por lo que no es casualidad que la filosofía griega surgiera en la región indoeuropea.

Intentaron conseguir conocimientos sobre el ciclo de la naturaleza y para ellos la visión era el sentido más importante y esto se puede observar en la literatura de hindúes y griegos, iraníes y germanos, La palabra visión esta formada a partir del verbo latino video.
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Otro rasgo importante que los ha caracterizado, es la creación de imagines y esculturas de sus dioses y de lo que relataban los mitos y ven la historia como algo que no tiene principio o fin.

Se dice que las dos grandes religiones orientales, el hinduismo y el budismo, así como, la filosofía griega, tienen origen indoeuropeo y hoy día tanto el hinduismo como el budismo se caracterizan por la reflexión filosófica y subraya lo divino como presente en todo, es decir, donde dios se identifica con el mundo y que el ser humano puede lograr la unidad con Dios a través de los conocimientos religiosos, es decir, con autocontemplación y meditación, para ellos la pasividad y el recogimiento es un ideal religioso.

También en la religión griega opinaban que el hombre debe vivir en ascetismo o retiro religioso, para salvar el alma, adicionalmente en muchas culturas indoeuropeas juega un papel básico en la fe la transmigración de las almas, es decir, pasar el alma de un cuerpo a otro y esto es algo en lo que también platón creía.


LOS SEMITAS


En las cartas escritas a Sofía se relata que los semitas pertenecen a una civilización totalmente diferente, que son originarios de la península arábiga, pero que también se han extendido por muchas partes del mundo, la religión semita ha llegado a través del cristianismo y mediante la extensión del Islam.

Las tres religiones occidentales, el judaísmo, el cristianismo y el Islam, tienen bases semitas.

La teología cristiana está muy enmarcada por la filosofía helenística y las lenguas griega y latina.

La filosofía helenística fue desarrollada durante el Helenismo (periodo que abarca en sentido estricto desde la creación del Imperio griego por Alejandro Magno, a finales del siglo IV a. C., hasta la conquista de la nación griega por los romanos en la mitad del siglo II a. C). Filosofía helenístico-romana: finales del siglo IV a. C. al siglo III d. C. básicamente. Preocupación por los temas morales, búsqueda de la manera de ser feliz. (Por formar un ciclo espiritual con la filosofía helenística propiamente dicha, se incluyen también en el cuadro siguiente los pensadores romanos y el fin de la filosofía griega).

Estas tres religiones occidentales, creen en un solo dios. Los semitas han tenido una visión lineal de la historia, para ellos la historia comienza a partir del momento en que dios creó el mundo pero con la idea de que un día concluirá es lo que llaman o se conoce como el dia del juicio final, en el que Dios vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos, además, tienen una base histórica común en Jerusalén, ciudad en la cual se encuentran importantes sinagogas (judías), iglesias (cristianas) y mezquitas (islámicas), es por ello que ocurren tantas muertes, ya que nunca han llegado a un acuerdo sobre quien debe poseer la soberanía en la ciudad eterna.

Para los semitas, el sentido más importante era el oído por lo cual los oficios de las tres religiones occidentales se caracterizan por la lectura en voz alta o la recitación.

También se dice que los semitas han practicado una especie de prohibición de imágenes, es decir, no se permitía crear imágenes de Dios o de lo Sagrado. Está escrito en el antiguo testamento que los hombres no deben crear ninguna imagen de Dios, en la actualidad, se mantiene vigente en el judaísmo y en el Islam la prohibición de imágenes, menciona el autor, que en el Islam existe una especie de odio o repugnancia general contra las fotografías y las artes pláticas, porque para ellos eso representa una especie de competencia con Dios en lo que se refiere a la creación de algo.

En las cartas que lee Sofía, se indica que las abundantes imágenes de Dios y Cristo en las iglesias cristianas es una influencia del mundo grecorromano en el cristianismo, pero en la iglesia ortodoxa, es decir, en Rusia y Grecia, se mantiene la prohibición de hacer imágenes talladas.

Estas religiones occidentales, resaltan el abismo entre Dios y su creación y su objetivo es salvarse del pecado y de la culpa y se caracteriza por las oraciones, predicaciones y lectura de las escrituras sagradas.

RESISTENCIA AL CAMBIO

martes, 21 de octubre de 2008

domingo, 12 de octubre de 2008

E-LEARNING

E-LEARNING

E-learning significa literalmente aprendizaje electrónico. Constituye una propuesta de formación que contempla su implementación predominantemente mediante internet, haciendo uso de los servicios y herramientas que esta tecnología provee.

Enseñanza a distancia caracterizada por una separación física entre profesorado y alumnado (sin excluir encuentros físicos puntuales), entre los que predomina una comunicación de doble vía asíncrona donde se usa preferentemente Internet como medio de comunicación y de distribución del conocimiento, de tal manera que el alumno es el centro de una formación independiente y flexible, al tener que gestionar su propio aprendizaje, generalmente con ayuda de tutores externos.

Dentro de la modalidad a distancia, el e-learning es una de las opciones que actualmente se utiliza con mayor frecuencia para atender la necesidad de educación continua o permanente. La generación de programas de perfeccionamiento profesional no reglados está en crecimiento debido a que existe un reconocimiento de que los trabajadores se capaciten y se adapten a los nuevos requerimientos productivos. El e-learning, dadas sus características y el soporte tecnológico que lo respalda, se constituye en una alternativa para aquellos que combinan trabajo y actualización, ya que no es necesario acudir a una aula permanente.

Si la educación a distancia es, desde sus orígenes, una opción para atender la formación de personas adultas, el e-learning tiene la ventaja de que los usuarios eligen sus propios horarios, y puede entrar a la plataforma desde cualquier lugar donde puedan acceder a una computadora y tengan conexión a internet.

El e-learning trabaja en red, lo que lo hace capaz de ser instantáneamente actualizado, almacenado, recuperado, distribuido y permite compartir instrucción o información.
Es entregado al usuario final a través del uso de la computadora utilizando tecnología estándar de Internet.

Se enfoca en la visión más amplia del aprendizaje que van más allá de los paradigmas tradicionales de capacitación”.


EL MUNDO DE SOFIA : DOS CIVILIZACIONES

Semitas e indoeuropeos.

(Fragmento de: JOSTEIN GAARDER, El mundo de Sofía,)

Jesús era judío, y los judíos pertenecen a la civiliza­ción semítica. Los griegos y los romanos pertenecen a la ci­vilización indoeuropea. Por lo tanto, podemos constatar que la civilización europea tiene dos raíces. Antes de exa­minar más de cerca cómo el cristianismo se va mezclando poco a poco con la cultura grecorromana, veamos las dos raíces.

Indoeuropeos.

Por «indoeuropeos» entendemos todos los países y culturas que hablan lenguas indoeuropeas. Todas las len­guas europeas, excepto las ugrofinesas (lapón, finés, es­toniano y húngaro) y el vascuence, son indoeuropeas. También la mayor parte de las lenguas índicas e iraníes pertenecen a la familia lingüística indoeuropea.

Hace unos 4.000 años los indoeuropeos primitivos habitaron las regiones alrededor del Mar Negro y del Mar Caspio. Pronto se inició una migración de tribus indoeuro­peas hacia el sureste, en dirección a Irán y la India; hacia el suroeste, en dirección a Grecia, Italia y España; hacia el oeste a través de Centro-Europa hasta Inglaterra y Francia; en dirección noroeste hacia el norte de Europa y en direc­ción norte hasta Europa del Este y Rusia. En los lugares donde llegaron los indoeuropeos, se mezclaron con las culturas pre-indoeuropeas, pero la religión y la lengua in­doeuropeas jugarían un papel predominante.

Esto quiere decir que tanto los escritos Vedas de la India, como la filosofía griega y la mitología de Snorri se escribieron en lenguas que estaban emparentadas. Pero no sólo las lenguas estaban emparentadas. «Lenguas empa­rentadas» también suele implicar «pensamientos emparen­tados», razón por la cual solemos hablar de una civiliza­ción indoeuropea. La cultura de los indoeuropeos se caracterizaba ante todo por su fe en múltiples dioses. A esto se llama politeís­mo. Tanto los nombres de los dioses como muchas palabras y expresiones religiosas se repiten en toda la región in­doeuropea. Te pondré algunos ejemplos.

Los antiguos hindúes rendían culto al dios celeste Dyaus. En griego este dios se llama Zeus, en latín luppiter (en realidad ley-pater, es decir, «Ley del Padre»), y en anti­guo nórdico Tyr. De manera que los nombres Dyaus, Zeus, lov y Tyr son distintas variantes dialectales de una misma palabra.

Te acordarás que los vikingos del norte creían en unos dioses que llamaron aeser (los gigantes). También esta palabra utilizada para dioses se repite en toda la región in­doeuropea. En sánscrito se llaman asura y en iraní ahura. Otra palabra para «dios» es en sánscrito deva, en latín deus y en antiguo nórdico tivurr.

Algunos mitos muestran cierto parecido en toda la re­gión indoeuropea. Cuando Snorri habla de los dioses nór­dicos, algunos de los mitos recuerdan a mitos hindúes rela­tados 2.000 o 3.000 años antes. Es evidente que los mitos de Snorri tienen rasgos de naturaleza nórdica, así como los hindúes tienen rasgos de naturaleza hindú. No obstante, muchos mitos tienen una esencia que debe proceder de un origen común. Una esencia de este tipo se aprecia sobre todo en los mitos sobre bebidas que hacen al hombre in­mortal, y en los que tratan sobre la lucha de los dioses con­tra un monstruo del caos.

También en la manera de pensar vemos muchas se­mejanzas entre las culturas indoeuropeas. Un típico rasgo común es el concebir el mundo como un drama entre las fuerzas del bien y las fuerzas del mal. Por esa razón los in­doeuropeos han tenido una fuerte tendencia a querer pre­ver el destino del mundo.

Podemos decir que no es una casualidad el que la fi­losofía griega surgiera precisamente en la región indoeuro­pea. Tanto la mitología hindú como la griega y la nórdica muestran evidentes atisbos de una visión filosófica o espe­culativa.

Los indoeuropeos intentaron conseguir verdaderos conocimientos sobre el ciclo de la naturaleza. De hecho, podemos seguir una determinada palabra que significa «conocimiento» o «sabiduría» de cultura en cultura por toda la región indoeuropea. En sánscrito se llama vidya. La palabra es idéntica a la griega idé, que juega, como recor­darás, un papel importante en la filosofía de Platón. Del la­tín conocemos la palabra video, que entre los romanos simplemente significaba «ver». (En nuestros días «ver» ha venido a ser una palabra equivalente a mirar fijamente una pantalla de televisión.) En inglés conocemos palabras como wise y wisdom (sabiduría), en alemán wissen (saber, conocimiento). En noruego tenemos la palabra viten, que tiene la misma raíz que la palabra hindú vidya, la griega idéy la latina video.

Como regla general podemos constatar que la visión era el sentido más importante de los indoeuropeos, pues la literatura de hindúes y griegos, iraníes y germanos ha es­tado caracterizada por las grandes visiones cósmicas. (Ves, ahí tienes la palabra otra vez: la palabra «visión» está for­mada precisamente a partir del verbo latino video.) Las cul­turas indoeuropeas se han caracterizado también por la tendencia a crear imágenes y esculturas de sus dioses y de lo que relataban los mitos.

Finalmente, los indoeuropeos tienen una visión cíclicaa de la Historia. Esto quiere decir que ven la Historia como algo que da vueltas, que avanza en ciclos, de la misma manera que las estaciones del año, lo que quiere decir que, en realidad, no hay ningún principio o fin de la Historia. A menudo se habla de mundos diferentes que surgen y desaparecen en un eterno intercambio entre naci­miento y muerte.

Las dos grandes religiones orientales, el hinduismo y el budismo, tienen origen indoeuropeo. También lo tiene la filosofía griega, y podemos observar muchos paralelos entre el hinduismo y el budismo, por un lado, y la filosofía griega por el otro. Incluso hoy en día tanto el hinduismo como el budismo están fuertemente caracterizados por la reflexión filosófica.

Ocurre a menudo que en el budismo y en el hinduis­mo se subraya lo divino como presente en todo (panteís­mo) y que el ser humano puede lograr la unidad con Dios mediante los conocimientos religiosos. (¡Acuérdate de Plotino, Sofía!) Para conseguir esta unidad se requiere, por regla general, una gran auto contemplación o meditación. Por lo tanto puede que en Oriente la pasividad o el recogi­miento sea un ideal religioso. También en la religión griega había muchos que opinaban que el hombre debe vivir en ascetismo, o retiro religioso, para salvar el alma. Diversos aspectos de los conventos medievales tienen sus raíces en ideas de este tipo del mundo grecorromano.

En muchas culturas indoeuropeas también ha jugado un papel básico la fe en la trasmigración de las almas. Durante más de 2.500 años el objetivo del hindú ha sido salvarse de la trasmigración de las almas. Recordemos que también Platón creía en esta trasmigración.

Los semitas.

Hablemos de los semitas, Sofia. Pertenecen a otra ci­vilización con un idioma completamente diferente. Los se­mitas vienen originariamente de la península arábiga, pero la civilización semita se ha extendido también por muchas partes del mundo. Durante más de dos mil años muchos judíos han vivido lejos de su patria de origen. Donde más lejos de sus raíces geográficas han llegado la historia y la religión semitas ha sido a través del cristianismo. La cultura semita también ha llegado lejos mediante la extensión del Islam.

Las tres religiones occidentales, el judaísmo, el cris­tianismo y el Islam, tienen bases semitas. El libro sagrado de los musulmanes (el Corán) y el Antiguo Testamento es­tán escritos en lenguas semíticas emparentadas. Una de las palabras para «dios» que aparece en el Antiguo Testamento tiene la misma raíz lingüística que la palabra Allah de los musulmanes. (La palabra «allah» significa simplemente «dios».)

En lo que se refiere al cristianismo, la situación es más compleja. También el cristianismo tiene raíces semíti­cas, claro está. Pero el Nuevo Testamento fue escrito en griego, y por consiguiente, la teología cristiana estaría, en su configuración, fuertemente marcada por las lenguas griega y latina y, con ello, también por la filosofía helenís­tica.

Hemos dicho que los indoeuropeos creían en mu­chos dioses distintos. En cuanto a los semitas resulta tam­bién sorprendente que desde muy temprano se unieran en torno a un solo dios. Esto se llama monoteísmo. Tanto en el judaísmo como en el cristianismo y en el Islam, una de las ideas básicas es la de que sólo hay un dios.

Otro rasgo semítico común es que los semitas han te­nido una visión lineal de la Historia. Con esto se quiere de­cir que la Historia se considera como una línea. Dios creó un día el mundo, y a partir de ahí comienza la Historia. Pero un día la Historia concluirá. Será el «día del juicio fi­nal», en el que Dios juzgará a vivos y muertos.

Un importante rasgo de las tres religiones occidenta­les es precisamente el papel que juega la Historia. Se cree que Dios interviene en la Historia, o, más correctamente, la Historia existe para que Dios pueda realizar su voluntad en el mundo. De la misma manera que llevó a Abraham a la «tierra prometida», dirige la vida de los seres humanos a través de la Historia y hasta el día del juicio final, en que todo el mal será destruido.

Debido a la gran importancia que los semitas atribu­yen a la actividad desarrollada por Dios en la Historia, se han preocupado durante miles de años de escribir Historia. Precisamente las raíces históricas constituyen el núcleo de las escrituras sagradas.

Todavía hoy en día Jerusalén es un importante centro religioso para judíos, cristianos y musulmanes, lo cual tam­bién nos dice algo sobre las bases históricas comunes de estas tres religiones. En esta ciudad hay importantes sina­gogas (judías), iglesias (cristianas) y mezquitas (islámicas). Precisamente por eso resulta tan trágico que justamente Jerusalén se haya convertido en una manzana de la discor­dia, en el sentido de que la gente se mata a millares porque no son capaces de ponerse de acuerdo sobre quién debe ostentar la soberanía en la «ciudad eterna». Ojalá las Na­ciones Unidas lleguen algún día a convertir Jerusalén en un lugar de encuentro de las tres religiones. (Por ahora no diré nada más sobre la parte práctica del curso de filosofía. Eso lo dejamos en su totalidad al padre de Hilde, pues supongo que ya te habrás dado cuenta de que él es observador de la Naciones Unidas en el Líbano. Para ser más preciso puedo decirte que presta sus servicios como Mayor. Si estás em­pezando a intuir cierta coherencia en todo esto vas por buen camino. Por otra parte, no debemos anticipar los he­chos.)

Hemos dicho que el sentido más importante entre los indoeuropeos era la visión. Igual de importante es para los semitas el oído. No es una casualidad que el credo judío empiece con las palabras «¡Escucha, Israel!». En el Antiguo Testamento leemos que los hombres «escuchaban» la pala­bra de Dios, y los profetas judíos suelen iniciar su predica­ción con la fórmula «Así dice Jahvé (Dios)». También el cristianismo atribuye mucha importancia a «escuchar» la palabra de Dios, y los oficios de las tres religiones occiden­tales se caracterizan por la lectura en voz alta, o la recita­ción.

También he dicho que los indoeuropeos han cons­truido siempre imágenes y esculturas de sus dioses. Igual­mente típico resulta que los semitas hayan practicado una especie de «prohibición de imágenes», lo que significa que no está permitido crear imágenes o esculturas de Dios o de lo sagrado. De hecho, en el Antiguo Testamento se dice que los hombres no deben crear ninguna imagen de Dios. Esta prohibición sigue vigente hoy en día tanto en el juda­ísmo como en el Islam. En el Islam existe incluso una ani­mosidad general contra las fotografías y artes plásticas, porque los hombres no deben competir con Dios en lo que se refiere a la «creación» de algo.

Sin embargo, dirás, en la Iglesia cristiana abundan las imágenes de Dios y de Cristo. Es cierto, Sofía, pero eso es justamente un ejemplo de la influencia del mundo greco­rromano en el cristianismo. (En la iglesia ortodoxa, es decir en Rusia y Grecia, sigue estando prohibido hacer imágenes talladas, es decir esculturas y crucifijos, de la historia de la Biblia.)

Al contrario de lo que pasa con las grandes religiones orientales, las tres religiones occidentales resaltan el abis­mo entre Dios y su Creación. El objetivo no es salvarse de la trasmigración de las almas, sino del pecado y de la cul­pa. Además la vida religiosa en estas religiones se caracte­riza más por las oraciones, predicaciones y lectura de las escrituras sagradas que por la auto contemplación y medi­tación.